21 de julio de 2022

Francisco Masó: Surreptitious Stripes*


«Sueño con un intelectual destructor de evidencias y universalismos, el que señala e indica en las inercias y en las sujeciones del presente los puntos débiles, las aperturas, las líneas de fuerza, el que se desplaza incesantemente […], el que contribuye allí por donde pasa a plantear la pregunta de si la revolución vale la pena (y qué revolución y qué esfuerzo es el que vale)».

Michel Foucault. No al sexo rey.

 

Francisco Masó
http://archivoartstudio.com/about/


SURREPTITIOUS STRIPES: FRANCISCO MASÓ

«Surreptitious Stripes» reúne dos polípticos de la serie Registro estético de fuerzas encubiertas que el artista cubano Francisco Masó viene conceptualizando desde 2016. Las obras han sido concebidas como volúmenes de veinte páginas en los que se despliegan, una a una, pinturas de configuración abstracto-geométrica. Estructuradas en líneas horizontales y paralelas de colores planos y vivos que siguen esquemas de repetición, las obras actualizan elementos característicos del geometrismo, lo que coloca a Masó como uno de los pocos exponentes de esta tendencia dentro del arte cubano actual.

Formalmente, este trabajo se inscribe en la línea de investigación de la abstracción «fría», reiterando las resoluciones ortogonales y los intensos contrastes de color. Se conecta con una tradición de largo aliento en el arte latinoamericano que tuvo polos importantes de producción en Venezuela, Argentina y Brasil y, en menor medida, en Colombia y México. En Cuba, la obra de Masó da continuidad a las indagaciones que inauguraron a mediados del siglo XX el grupo reunido bajo el nombre de «Los diez pintores concretos» –Pedro Álvarez, Wifredo Arcay, Mario Carreño, Salvador Corratgé, Sandú Darié, Luis Martínez Pedro, Alberto Menocal, José Mijares, Pedro de Oraá, José Ángel Rosabal, Loló Soldevilla y Rafael Soriano–, así como las llevadas a cabo en el exilio por artistas como Carmen Herrera y Waldo Balart.

Francisco Masó. De la serie "Registro estético de fuerzas encubiertas", página 6, volumen II, 2017.
Cortesía del artista


A pesar de la formulación abstracta de su lenguaje, este trabajo no participa de las aspiraciones formales autorreferenciales, ópticas-cinéticas, o de índole trascendente, que han estado involucradas en los programas de la ya extensa tradición de la pintura geométrica internacional.

En un camino diverso, Masó utiliza las aptitudes de su práctica artística para desarrollar una plataforma metodológica que le permite llevar a cabo una observación crítica de la realidad y develar algunas claves de fenómenos sociopolíticos normalizados.

 

Vigilar y castigar

Registro estético de fuerzas encubiertas tiene como punto de partida fotografías y videos de episodios de control social ocurridos en el contexto cubano contemporáneo. Estos muestran altercados callejeros entre personas que actúan en un ambiente confuso, en el que los oponentes no están diferenciados. Solo porque las imágenes han sido extraídas de órganos de comunicación de la resistencia sabemos que estos incidentes no son disturbios aislados ocurridos entre la población civil, sino acciones disciplinarias en las que participan agentes encubiertos.

Siguiendo pistas surgidas del complejo entramado psicosocial que se enmarca en la mecánica del totalitarismo, Masó ha logrado identificar en los documentos audiovisuales referidos, la recurrencia de patrones de color lineales en la vestimenta usada por los agentes de control social. Estas prendas de vestir son pullovers importados por el gobierno y distribuidos entre los trabajadores de los organismos políticos. Su uso es común, aunque establece una diferencia callada, subconsciente, entre quienes los visten o quienes no. De algún modo representan «corrección», apego a la norma o a la verdad impuesta. En el contexto de los episodios de control enérgico, los pullovers se convierten en soterrados uniformes, aun cuando no son identificados como tales por la población.

Francisco Masó. De la serie "Registro estético de fuerzas encubiertas", página II, volumen 1, 2017.
Cortesía del artista

Francisco Masó. De la serie "Registro estético de fuerzas encubiertas", página 3, volumen II, 2017.
Cortesía del artista

Si atendemos al aparato de control que los incorpora, los pullovers vienen a ser sucedáneos del panóptico carcelario, es decir, primitivo[1]. El funcionamiento abstracto de este dispositivo, por el que el hecho de «ver sin ser visto» garantiza no sólo el ejercicio del control y la dominación, sino la imposición de conductas normalizadas y de una razón que las sustente, se encarna tajantemente en la práctica de control subrepticio descubierto en el referido material documental. El panóptico propiamente dicho es esta fuerza encubierta que ve a todos pero permanece invisible, al menos para la mayoría.

Las «sociedades de control» descritas por Gilles Deleuze[2] vienen desplazando, no obstante, este modelo. Actualizan, a diferencia de las sociedades disciplinarias, un dispositivo panóptico moderno respaldado por la informática y sus sofisticados mecanismos de localización –cámaras, satélites, y redes de inteligencia automatizadas–, que facilitan el control del individuo y dejan sin efecto las medidas de represión o aislamiento.

Pero para el ejercicio totalitario tercermundista no hay sofisticación posible, ya que busca instituir un campo político de abierta asimetría, recurriendo al fanatismo populista y a la vigilancia parapolicial como forma de control-represión[3]. Esta centralización del dominio promueve el surgimiento de una sociedad paranoica. Además se vale de medios que no ameritan grandes inversiones. Este aspecto fue señalado por Bentham, cuando al proponer el panóptico como modelo carcelario apuntó como una de sus ventajas su bajo costo en relación a otras formas de reclusión. Al respecto Foucault señala: «[En el panóptico] se cuenta con la mirada que va a exigir pocos gastos. […] Basta una mirada. Una mirada que vigile, y que cada uno, sintiéndola pesar sobre sí, termine por interiorizarla hasta el punto de vigilarse a sí mismo; cada uno ejercerá esta vigilancia sobre y contra sí mismo»[4].

 

Belleza útil

Es justamente este dispositivo el que se devela en el Registro Estético. Al extraer de su contexto real los patrones lineales de los pullovers y formalizarlos, Masó no sólo los hace visibles, sino que los convierte en una herramienta para su identificación. El tamaño y la orientación vertical de las pinturas recuerdan intencionalmente la forma y dimensiones que tienes los pullovers cuando están doblados y empaquetados para su distribución. El Registro opera entonces como un catálogo o muestrario mediante el que se enseñan –en su doble acepción de mostrar y educar– patrones estéticos que operan en la realidad. En este sentido la obra es un instrumento que aspira al desmantelamiento de un dispositivo de control.

La práctica artística de Francisco Masó ha encontrado campos de interés y reflexión dentro del nuevo paradigma descrito por Nicolás Bourriaud en su Estética Relacional, donde el pensador francés teoriza sobre la incorporación de las relaciones y fenómenos sociales en la esfera artística contemporánea. Anteriormente, formación de Masó en Cuba lo había vinculado a la Cátedra Arte de Conducta fundada en 1998 por Tania Bruguera. Como alumno de ésta, se interesó por el concepto de «Arte Útil», una propuesta que «pretende transformar algunos aspectos de la sociedad mediante la aplicación del arte, trascendiendo la representación simbólica o la metáfora y proponiendo con su actividad algunas soluciones para déficits de la realidad»[5]. Para Bruguera el arte debe apuntar «hacia la integración del concepto y su potencial utilidad como categoría estética» y «enfocarse en la belleza de ser útil»[6].

En este sentido, el Registro estético de fuerzas encubiertas debe ser comprendido más allá de la problemática local que retratan los documentos audiovisuales que le sirven de detonante. Aunque las preocupaciones de Masó son notoriamente políticas y sociales, su asunción de esta vertiente de creación trascienda la denuncia, en tanto se constituye en un instrumento tangible de cambio social, de transformación de la realidad.

Francisco Masó. De la serie "Registro estético de fuerzas encubiertas", página 9, volumen II, 2017.
Cortesía del artista

El Arte Útil se asienta firmemente en el análisis crítico de los fenómenos sociales, y opera a través de proyectos a largo plazo que se estructuran atendiendo a los resultados de la implementación de las estrategias que propone. La noción de utopía es contradicha, en tanto esta implica la imposibilidad de materialización de lo que se proyecta. El Arte Útil, en cambio, busca mecanismos de implementación reales, posibles y viables.

Otras obras realizadas por el artista, dentro de las que destaca United Nations, primera etapa del proyecto Estados liminales, comparten estos propósitos. En ésta Masó utiliza un lenguaje abstracto-geométrico en construcciones realizadas con banderas nacionales esquematizas, proponiendo la organización de nuevos Estados a ser establecidos en las fronteras territoriales de los países que ha conectado visualmente a través de sus banderas.

La propuesta de quiebre de las estrategias subyacentes al ejercicio del poder que actualiza el Registro estético se ajusta a lo que Foucault señala en relación a las resistencias al dispositivo panóptico. El intelectual francés apuntaba que había «que analizar el conjunto de las resistencias al panóptico en términos de táctica y de estrategia […ya que] el análisis de los mecanismos de p­oder no tiene como finalidad mostrar que el poder es anónimo y a la vez victorioso siempre [… sino], por el contrario, señalar las posiciones y los modos de acción de cada uno, las posibilidades de resistencia y de contra-ataque de unos y otros»[7].

Por contraste, el Registro estético también lleva implícito un comentario crítico sobre las tradiciones artísticas formalistas. En él, la belleza de las líneas de color y sus patrones constructivos es un señuelo que invita a trascender la mirada esteticista al formular una narrativa sobre las tensiones generadas por un ejercicio totalitario, que al ocultar la acción de sus agentes intenta confundir y someter toda posibilidad de resistencia.

 

Fuentes

BOURRIAUD, Nicolás. Estética relacional. Adriana Hidalgo Editora. Colección Los Sentidos/Artes Visuales, Buenos Aires, 2006.

BRUGUERA, Tania. (s/f). Cátedra de Arte Conducta. Tania Bruguera. Recuperado de: http://www.taniabruguera.com/cms/492-1-Ctedra+Arte+de+Conducta.htm.

BRUGUERA, Tania. (23 de abril de 2011). Introducción acerca del Arte útil. Tania Bruguera. Recuperado de: http://www.taniabruguera.com/cms/528-1-Introduccin+acerca+del+Arte+til.htm.

DELGADO, Aldeide. (26 de diciembre de 2016). Abstracción sólida: la producción de Francisco Masó en el contexto de la Abstracción Latinoamericana. Arte al límite. Recuperado de: https://www.arteallimite.com/2016/12/abstraccion-solida-la-produccion-francisco-maso-contexto-la-abstraccion-latinoamericana/.

FOUCAULT, Michel: «El ojo del poder» en BENTHAM, Jeremías: El panóptico. Las Ediciones de La Piqueta, Colección Genealogía del poder, Madrid, s/f.

MASÓ, Francisco: Registro estético de fuerzas encubiertas, 2017. Documento PDF.

MASÓ, Francisco: United Nations (from Liminal States Project), s/f. Documento PDF.

© Katherine Chacón


[1] El panóptico fue un tipo de arquitectura carcelaria ideada por Jeremy Bentham a finales del siglo XVIII. Este modelo fue estudiado por Michel Foucault para aplicarlo al funcionamiento abstracto de lo que él llamo «sociedades disciplinarias». A grandes rasgos, el panóptico estaba constituido por una torre emplazada en el centro de un edificio circular. La ubicación de la torre permitía a los guardianes observar a los prisioneros, localizados en las celdas alrededor de ésta, sin que estos pudieran saber cuándo estaban siendo vigilados. Cf. FOUCAULT, Michel: «El ojo del poder» en BENTHAM, Jeremías: El panóptico. Las Ediciones La Piqueta, Colección genealogía del poder, Madrid, s/f.

[2] Cf. DELEUZE, Gilles: «Post-scriptum sobre las sociedades de control» en Conversaciones. 1972-1990, Ed. Pre-textos, Valencia, 1999.

[3] Es la diferencia que existe entre las formas de genocidio del primer mundo, que son industriales (Alemania nazi) o tecnológicas (Hiroshima y Nagasaki) y las del tercer mundo, con su exterminio de baja intensidad (Ruanda, por ejemplo).

[4] FOUCAULT, Michel: «El ojo del poder» en Op. cit., p.18.

[5] BRUGUERA, Tania. (s/f). Cátedra de Arte Conducta. Tania Bruguera. http://www.taniabruguera.com/cms/492-1-Ctedra+Arte+de+Conducta.htm

[6] BRUGUERA, Tania. (23 de abril de 2011). Introducción acerca del Arte útil. Tania Bruguera. http://www.taniabruguera.com/cms/528-1-Introduccin+acerca+del+Arte+til.htm

[7] FOUCAULT: Op. cit., p.25.

Traducción: Jim Peele

Este texto fue escrito originalmente para la exposición homónima y publicado en el catálogo «Surreptitious Stripes» curada por mí y por Jim Peele y Connect Now Room. Art Connection Foundation, en Miami, del 20 de julio al 19 de agosto de 2017. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario